Sencillez, familiaridad y fluidez, las premisas para las experiencias en la escucha de música

A los seres humanos, por muy tecnófilos que seamos, nos gusta todo lo que nos resulta más sencillo (y si obtienes lo que quieres, esto nos crea dependencias, como en el caso de los servicios y plataformas), más familiar (identificación, con marcas o personalidades, por ejemplo y sus características o valores) y/o más rápido (la velocidad, como símbolo de nuestra época, la fluidez y diseño). A ello podríamos sumar otros dos factores, aquello que nos resulta interesante o lo que solo podemos encontrar en ese lugar, la exclusividad, pero estas dos nos da para otra reflexión aparte. Es por ello que los productos digitales de éxito procuran siempre responder a esas 3 premisas que son aspectos de consumo y acción ya interiorizados.

En mi opinión, este enfoque necesitaría incorporar la magnitud del aquí y el ahora o siguiendo a Byung-Chul Han, “Las tres dimensiones de la existencia, traducidas temporalmente, son pasado (consideración), presente (atención) y futuro (intención)”. Este punto de vista complementario podría traducirse en cuatro tipo de experiencias diferenciales con los productos digitales musicales de audio online:

1. La experiencia delegada de una radio musical (sencillez + familiar + consideración)

La radio tiene enfoque digital para el perfil de oyente “no me hagas pensar ni buscar” y apuntando a él, se programa un catálogo lo más amplio y reconocible para escuchar, porque los gustos individuales no tienen un impacto sobre el contenido ofrecido.

Entre la consideración y la atención estaría el consumo de podcasts. Un consumo más inconformista, consciente del presente o en búsqueda de la novedad y con ganas de conocer más sobre ciertos artistas, estilos musicales, canciones o investigar y tener otras sensaciones tendría su refugio en los podcasts musicales.

“Tenemos los medios de comunicación que merecemos y, hasta cierto punto, los que ansiamos”. Bobby Duffy, The Perils of Perception.

2. La experiencia relajada o la “playlistification” infinita (sencillo + rápidez + atención)

Como oyentes nos encanta descubrir música nueva o poder crear nuestro propio catálogo para escuchar aquello que deseamos o cambiar en un momento concreto si no nos apetece alguna canción. Sin embargo, la mayoría de las veces esta experiencia de escuchar una lista de reproducción en un servicio de música se empieza a asemejar a la radio, porque ni siquiera accionamos el shuffle. Esto lo tienen detectado hasta las propias plataformas, como Spotify por ejemplo, que hace dos años lanzó Spotify Stations para competir con Pandora (no disponible en España) o el modo DJ de Alexa.

“Las listas de reproducción han generado un nuevo tipo de oyente de música, uno que piensa menos en el artista o el álbum que buscan y, en cambio, se conecta con emociones, estados de ánimo y actividades, donde simplemente eligen una lista de reproducción y la dejan pasar”. Aaron Gilbreath

3. La experiencia social (sencillez + familiar + intención)

Hasta ahora para los que no somos creadores, la música era algo que escuchabas, pero con la tecnología y las redes sociales la música grabada se convierte en un elemento de expresión que invita a la participación y que cambia con el tiempo. Desde los mashup a los vídeos de TikTok y Reels de Instagram. Crear contenido musical y compartirlo con una comunidad, cuanto mayor mejor .Y es que al margen de la industria musical, la cultura de los memes está propiciando una cultura visual no lineal separada de los canales de los medios de comunicación y de las discográficas que se comporta de una forma natural en el entorno digital creando sus propios rankings y tendencias.

“Una cultura de la remezcla, el nomadismo estético, las colaboraciones anómalas en estructuras colectivas, las raíces y los viajes, el origen concreto y el destino global, los cuerpos y las pantallas”. Jorge Carrión, La Rosalía, ensayos sobre el buen querer.

4. La experiencia auditiva íntima (sencillez + rapidez + atención)

Si algo sabemos los que trabajamos en Internet desde un medio o plataforma creativa es que el acto de escuchar es una calle de doble sentido, un crear y encontrar el camino con el que coincidir con el oyente en su misma dirección. Y muchas veces, tener una experiencia envolvente y cálida puede marcar notables diferencias porque esas señales auditivas permiten una verdadera sensación de espacialidad, y para aprender están los podcasts que diseña Teo Rodríguez. En la música, Apple Music ha sabido recoger esa dimensión introduciendo el audio espacial compatible con Dolby Atmos. Se trata de un formato que permite disfrutar de un sonido multidimensional e increíblemente nítido, con la compresión de audio sin pérdida para permitir una reproducción original conservando todos los datos y reduciendo el tamaño del archivo. Lo más interesante de esta experiencia es que implica tanto a los oyentes como a los creadores, ya que los músicos, ingenieros y productores pueden participar creando música que se adapte a este propósito y aquí se abre un nuevo escenario para desarrollar productos digitales que respondan a esta inquietud, por ejemplo dirigiendo movimientos o explorando líneas en las historias o la reproducción.

“No tengo palabras para describir la experiencia envolvente y abrumadora de dirigir una actuación de la impresionante “Sinfonía de los mil” de Mahler. Pero ahora, los avances tecnológicos nos permiten acercar esa experiencia a nuestros oídos, a nuestra mente y a nuestras almas”. Gustavo Dudamel, director de orquesta y Premio Grammy a la mejor interpretación orquestal.

Y todo esto sucede en un mundo que parece estar cada vez más centrado en el audio, pero no necesariamente en la música.

Humanista. Intransitiva. Jefa de proyectos digitales en PRISA Radio. Podium Podcast. PhD en Comunicación Audiovisual.

Humanista. Intransitiva. Jefa de proyectos digitales en PRISA Radio. Podium Podcast. PhD en Comunicación Audiovisual.